El fantasma de la ópera se instala en Zaragoza con una nueva oportunidad para volver a uno de los grandes títulos del musical. La obra de Andrew Lloyd Webber, basada en la novela de Gaston Leroux, llega en una versión libre y distinta de las producciones de Londres o Nueva York, con la promesa de ofrecer una lectura especial de un clásico que sigue despertando interés décadas después de su estreno.
La cita interesa tanto a quienes conocen bien la historia como a quienes se acercan por primera vez a ella. Con su mezcla de romance, misterio y tragedia, El fantasma de la ópera mantiene intacto el pulso de un relato que ha pasado de la literatura al escenario con enorme facilidad. ¿Qué tiene esta historia para seguir atrayendo a públicos tan distintos? Quizá precisamente esa capacidad de combinar melodrama, tensión y una atmósfera reconocible al instante.
En Zaragoza, el montaje llega con funciones repartidas en varias fechas y con entradas desde 27 euros. Es una ocasión cómoda para elegir el día que mejor encaje y disfrutar de un musical que sigue siendo referencia por su ambición escénica y por la fuerza de sus canciones.

Una historia de obsesión, deseo y belleza
En el centro del relato está un hombre misterioso que vive en unas cámaras subterráneas bajo la Ópera de París. Desde allí aterroriza a quienes suben al escenario, hasta que la llegada de Christine, una joven actriz que sustituye a la estrella de la compañía, altera por completo el equilibrio del teatro.
El Fantasma se enamora de ella de inmediato, pero la joven pertenece a otro hombre. A partir de ahí, los celos, la obsesión y la necesidad de controlar el éxito de Christine empujan la historia hacia un terreno cada vez más oscuro. La obra avanza entre la fascinación por lo prohibido y la tragedia inevitable, con el teatro convertido en un espacio de tensión constante.