Oktoberfest Valdespartera ya está en marcha en Zaragoza capital y se ha convertido en uno de esos planes que prolongan el ambiente festivo más allá de las Fiestas del Pilar. En el Recinto Ferial de Valdespartera, la cita combina cerveza, comida, música en directo y sesiones de DJ con un horario amplio que cambia según el día, así que conviene mirar bien qué tramo te encaja más.
La propuesta se mueve entre dos ritmos. Por un lado, los fines de semana se alargan hasta la madrugada y concentran la parte más animada; por otro, entre semana gana terreno el formato de tarde-noche, con entrada libre en varios días y un ambiente pensado para ir sin prisa. ¿Buscas un plan para cenar, tomar algo y quedarte un rato más? Aquí hay margen de sobra.
Un calendario que se estira hasta finales de mes
El arranque fuerte llega con las jornadas de viernes, sábado y domingo, que se mantienen hasta la madrugada y funcionan como los días más largos del plan. Después, entre el 12 y el 15 de octubre, la apertura pasa a ser de 18:00 a 03:00, con entrada libre y una franja muy cómoda para quienes quieren acercarse después de cenar o aprovechar la tarde completa.
Más adelante, del 18 al 22 de octubre, el horario vuelve a ajustarse y la fiesta se concentra de 18:00 a 01:00. El tramo final se reserva para el 23 y 24 de octubre, con cierre a las 03:00, y el broche llega el 25 de octubre, cuando la cita termina a medianoche. En total, el plan se alarga desde el 9 hasta el 25 de octubre, con una progresión clara: primero los días más largos, después una semana de ritmo más pausado y, al final, una despedida más corta pero todavía con ambiente.
Música, orquesta y sesiones para quedarse un rato más
La parte musical sostiene buena parte del atractivo de esta Oktoberfest. En las jornadas con el formato más completo, la orquesta ocupa el tramo central de la noche, de 20:00 a 01:00, y después toma el relevo DJ Lagarto hasta el cierre. Esa combinación se repite en buena parte del calendario y marca el tono de una cita que no se queda solo en la cerveza o en la comida.
En los días 19 y 20 de octubre aparece además Grupo SEVEN, con pases de 20:00 a 22:00 antes de que vuelva DJ Lagarto. Y el 18, 19 y 20 de octubre, además de la música, hay pintacaras infantil de 18:00 a 20:00, una opción pensada para que el plan también funcione en familia. En las jornadas del 18 al 22 de octubre, la música entre sesiones se mantiene como una presencia continua, reforzando la idea de una fiesta larga y muy de ambiente.
Comida, cerveza y descuentos para aprovechar la mesa
Junto a la música, el otro gran argumento del plan está en la oferta gastronómica. La cita incluye descuentos de entre el 20 y el 25% en todos los productos en varias jornadas, un reclamo claro para quienes quieren alargar la tarde sin que el bolsillo se dispare demasiado. Además, el 25 de octubre la comida se sirve a mitad de precio y la cerveza tiene un 20% de descuento, una combinación que convierte ese último día en uno de los más apetecibles para acercarse con tiempo.
Ese cierre del 25 también tiene su propio ritmo, con apertura de 18:00 a 00:00 y orquesta hasta las 00:00. Si te interesa más el ambiente de mesa y conversación que el tramo de madrugada, ese domingo ofrece justo eso: una despedida más breve, pero todavía con margen para cenar, brindar y quedarse a escuchar música sin necesidad de estirar la noche demasiado.
Cómo encaja con el Pilar
La gracia de esta edición está en que prolonga el pulso de las Fiestas del Pilar cuando buena parte de la ciudad ya ha pasado por los días más intensos del programa. Mientras las celebraciones oficiales marcan el ritmo entre el 10 y el 18 de octubre, la Oktoberfest sigue viva en Valdespartera y añade un plan muy reconocible para quienes prefieren el ocio gastronómico y musical a última hora del día.
Por eso funciona tan bien como segunda parada del calendario festivo: primero, el ambiente del Pilar; después, una cita que mantiene la energía con cerveza, comida y música hasta el 25 de octubre. En una ciudad que vive estas fechas con mucha intensidad, tener un plan así al final del recorrido no suena a cierre, sino a prolongación natural de la fiesta.