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La Feria de Muestras de Calatayud vuelve con 77 expositores y cuatro días de actividad

Comercio, artesanía, catas y talleres llenan el recinto del 5 al 8 de septiembre.

La Feria de Muestras de Calatayud vuelve con 77 expositores y cuatro días de actividad
Entrada del recinto ferial en Calatayud. Foto: Ayuntamiento de Calatayud

Calatayud vuelve a poner el foco en su Feria de Muestras, una cita que este año celebra su 42ª edición con 77 expositores y una mezcla muy reconocible de comercio, producto local, artesanía y actividades para todos los públicos. Entre el 5 y el 8 de septiembre, la ciudad abre un escaparate que ya forma parte de su calendario más propio, pero que cada año sigue sumando motivos para acercarse.

La feria mantiene su carácter generalista y reúne empresas y entidades de distintos sectores, desde el turismo, la energía o la automoción hasta la salud, la belleza, la alimentación, la maquinaria agrícola o el medio ambiente. A eso se añaden talleres, catas, charlas, propuestas para niños y un ambiente de paseo que convierte la visita en un plan completo para quien quiera moverse por la provincia de Zaragoza sin salir de Calatayud.

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Una feria que sigue creciendo

La edición de 2026 reúne 77 expositores, una cifra que confirma el tirón de una cita que ha sabido adaptarse con el paso de los años sin perder su idea de origen: acercar producto, servicios e iniciativas a un público muy diverso. Hay empresas y entidades locales, comarcales y de otras provincias, y eso se nota en la variedad de propuestas que se encuentran repartidas por el recinto.

La feria ocupa 1.312 metros cuadrados en el pabellón A y 920 en el B, además de 1.800 metros cuadrados de exterior entre pabellones y 7.500 metros hacia el río Jalón. Esa distribución deja espacio para que convivan los expositores comerciales con otras presencias habituales, como la del Ayuntamiento, la Comarca o la Academia de Logística del Ejército, que participa en el exterior.

También estarán presentes 16 artesanos de AMATA, con actividades y talleres abiertos al público general e infantil y totalmente gratuitos. Junto a ellos, la Asociación Artística Mariano Rubio de Calatayud ocupará otro de los espacios exteriores, reforzando esa mezcla de feria comercial y escaparate creativo que da personalidad al conjunto.

Horarios, apertura y puestos de ajos

La apertura al público será el sábado 5 de septiembre a las 11.30. Después, el horario general de visita se mantendrá de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas, con una excepción el martes 8, cuando el cierre se adelanta a las 19.30 horas. Son cuatro jornadas para recorrer con calma los pabellones, detenerse en los puestos y dejarse llevar por la oferta de cada espacio.

Fuera del recinto, en el inicio del paseo San Nicolás Francia, se instalarán los tradicionales puestos de ajos, una presencia muy ligada a esta cita y pensada tanto para consumo como para siembra. Serán cuatro puestos que funcionarán los días 4, 5 y 6 de septiembre, de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 22.00 horas.

Catas, talleres y actividades para todas las edades

Más allá de la parte comercial, la feria reserva un buen número de propuestas paralelas. Habrá catas de vino y chocolate, de aceite y degustación de tapas, además de hinchables en la zona de autocaravanas todos los días. También figuran en el programa un espectáculo de magia y charlas relacionadas con la agricultura, dos pistas de que la feria quiere seguir siendo un lugar donde comprar, aprender y pasar el rato sin prisas.

Para participar en las catas hay que inscribirse previamente en la Oficina de Turismo de Calatayud, y cada persona puede apuntarse como máximo a dos. Esa misma lógica de aforo y reserva se aplica a otras actividades pensadas para completar la visita con un punto más participativo.

Entre las propuestas, la feria combina talleres y degustaciones con una programación que mira también al público infantil y al adulto. ¿Qué otra feria consigue reunir en unos días un espacio comercial, demostraciones, cocina, ocio familiar y charlas prácticas sin perder su aire de cita cercana? Esa mezcla es una de las claves de su continuidad.

Una cita con historia propia

La Feria de Muestras de Calatayud no es una novedad aislada, sino la evolución de una tradición que ha ido cambiando de forma con el tiempo. Nació ligada a la feria de la fruta y terminó convirtiéndose en un encuentro generalista, más amplio y más abierto a sectores distintos, pero con la misma voluntad de atraer a vecinos y visitantes de toda la provincia de Zaragoza.

Su historia también explica parte de su valor simbólico. Durante siglos, las ferias tuvieron un papel decisivo como espacio de intercambio y de excepción comercial, y en Calatayud esa memoria se ha mantenido viva hasta llegar al formato actual. El resultado es una cita que no solo vende o muestra productos, sino que conserva una forma de relación directa entre quien ofrece y quien se acerca.

Por eso sigue funcionando como punto de encuentro para empresas, artesanos, entidades y público general. En un momento en que la compra y la promoción se hacen cada vez más por vías indirectas, la feria sigue apostando por el contacto cara a cara, por la demostración en vivo y por la visita sin intermediarios.

Calatayud reserva así cuatro días para recorrer una feria que mezcla oficio, actividad y conversación. Quien se acerque encontrará una radiografía bastante completa de lo que mueve hoy la ciudad y su entorno, desde la artesanía hasta la empresa, pasando por la agricultura, la degustación y el pequeño gesto de detenerse ante un puesto para mirar de cerca.

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