Zaragoza vuelve a abrir espacio a la magia con un programa pensado para públicos muy distintos y con una idea clara: llevar el ilusionismo más allá del escenario convencional. Zaragoza Mágica 2026 reúne espectáculos y actividades para familias, escolares, infancia, juventud y personas mayores, con propuestas inclusivas y también con acciones de carácter social. Durante el ciclo, la ciudad convierte varios centros cívicos en puntos de encuentro para ver magia en formatos muy diferentes, desde el humor y el mentalismo hasta los números más cercanos y las galas compartidas.
La programación ya tiene sus primeras citas en Zaragoza capital y arranca con un nombre bien conocido por el gran público: Jorge Luengo presenta tHipnotizo, un espectáculo que mezcla magia, humor e hipnosis y que está pensado para un público adulto. La propuesta inaugura el ciclo en el Centro Cívico Teodoro Sánchez Punter, en San José, con una función el 12 de septiembre a las 18:30. ¿Qué mejor forma de empezar un programa así que con un show que juega con el subconsciente y convierte al público en parte del número?
A partir de ahí, el calendario sigue abriendo hueco a formatos muy distintos, con una presencia especial de Javi el Mago, Javier Ferrer y Jesus Paniagua en las Aulas Mágicas de octubre, además de varias funciones familiares y sesiones dedicadas a la magia más cercana. La cita no se limita a entretener: también busca acercar este arte a la ciudadanía como herramienta educativa, social y cultural, y eso se nota en la variedad de públicos a los que se dirige.

Un ciclo que lleva la magia a más gente
Zaragoza Mágica 2026 nace como un proyecto cultural de la red municipal de Centros Cívicos que renueva y consolida la programación dedicada a la magia en la ciudad. No se plantea solo como una sucesión de espectáculos, sino como una forma de hacer que la magia forme parte de la vida cultural de Zaragoza con naturalidad, abriendo el abanico a propuestas para edades y sensibilidades muy diferentes.
Esa mezcla de públicos es una de las claves del ciclo. Hay sesiones pensadas para familias y para infancia, pero también para juventud y personas mayores, junto a actividades inclusivas y acciones con vocación social. En la práctica, eso se traduce en una programación variada, con espacio para el asombro, el humor, la participación y también para el contacto directo con artistas que trabajan estilos muy distintos dentro del ilusionismo.